miércoles, 29 de febrero de 2012

El gobierno no cambió


No señores. A pesar de que algunos arrepentidos sostengan que el gobierno kirchnerista ha cambiado en este tercer gobierno, esto no es verdad, y resulta una pobre justificación para los desencantados.
La guerra iniciada contra el grupo Clarín, cuando les pareció que se había convertido en opositor, y luego de que les había hecho la campaña del 2007, tarea que premiaron con la fusión de Cablevisión y Multicanal, fue acumulando maniobras hasta llegar a la ley de medios, una ley claramente autoritaria, bajo un ropaje supuestamente democrático. No se puede hablar de libre acceso a los medios, si ante la despareja distribución de la pauta oficial que premia a los medios oficialistas, los pequeños emprendimientos solo podrán sobrevivir si se convierten en propagandistas del capanga de turno ( llámese Intendente, Gobernador, o Presidente). Y la cooptación de medios por parte del gobierno y sus amigos, mientras tanto, va silenciando las voces críticas que son la razón de ser del periodismo. Un gobierno realmente democrático no puede prohijar una basura como 6,7,8.
La situación actual de la energía, es el resultado de las políticas sostenidas desde el comienzo. Primero apoyaron fervientemente la privatización de Gas del Estado e YPF por parte del menemismo, hasta llevando por la fuerza legisladores enfermos para que dieran quorum. Luego forzaron el ingreso de amigos a estas empresas, para lo cual autorizaron distribuciones de ganancias excesivas que permitieran pagar la parte adquirida ( con la consiguiente desinversión), y ahora con una cara de piedra increíble se preguntan desde el atril : “ ¿ Cómo puede ser que tengamos que importar U$S 10.000 millones de dólares de combustible”? , y como frutilla del postre cuestionan a las empresas que distribuyeron ganancias exageradas. Es gracioso, en lugar de responder la pregunta como responsables, se atreven a hacerla.....
Los trenes que Néstor criticó en 2003 porque eran pésimos y solo servían para enriquecer a algunos empresarios, siguieron empeorando y enriqueciendo a los mismo empresarios, hasta que llegamos al final anunciado donde la corrupción se llevó 51 personas y le arruinó la vida a cientos mas. Alberto Fernández ahora no entiende lo que pasa. Se olvidó de que Jaime lle llevaba las valijas con plata de los retornos a Olivos a su jefe, valijas que Schiavi ha seguido llevando. En el crecimiento obsceno de la fortuna de la pareja presidencial, está la plata para arreglar los frenos que nadie arregló, las barreras que nadie reparó, los rieles que nadie controló. Los asesinos tienen nombre y apellido, y todos los apellidos, casualmente, empiezan con K.
Y hoy, en el colmo del cinismo, nuestra Presidente nos dice que no se hizo más porque no hubo más plata. Si hubieran robado menos, hubiera sobrado plata.
Cuando hubo plata, se podría haber solucionado el tema de la vivienda, pero prefirieron los negociados de Bonafini y Shocklender, y hoy seguimos con usurpaciones y piquetes.
Cuando hubo plata, se podría haber modificado el sistema financiero, pero prefirieron los retornos pagados en el Baño de Miceli, donde no había cámaras que registraran el delito. Hoy seguimos sin créditos hipotecarios ni para la producción.
Cuando empezó a faltar la plata, se intentó confiscar a los productores agropecuarios mediante la 125, y allí, frente a tamaño abuso, el gobierno terminó estrellándose contra la pared. Pero la derrota no la perdonaron y continuaron con políticas destinadas a destruir a los chacareros, sin tener en cuenta que su destrucció conllevaba la destrucción también del país. Hoy, la falta de stock ganadero muestra lo erróneo de estas medidas, y en lugar de tratar de solucionar el problema, se limitaron a hacer negociados con los Feed Lot, a través de Etchegaray quien a pesar de eso ( o por eso, según como repartió) sigue estando en el gobierno.
Cuando esto fracaso, se confiscó a las AFJP, y se utilizó alegremente el dinero para cualquier cosa, menos para los jubilados. Netbook, fútbol para todos, créditos a General Motors, etc. etc. etc.
Cuando esta plata se terminó, echaron mano del Banco Central con la conducción de la hiena Marcó del Pont ( casualmente nombre del oficial español que enfrentó a San Martín en Chile, vaya esta colaboración para el oficialismo, cuando decidan tirar por la ventana a la funcionaria)
Anoche Carlos Heller por televisión, mostró de la manera más brutal, la estrategia peronista permanente frente a los problemas: huir para adelante. Lo importante no son los muertos, lo importante es discutir que sistema de transporte queremos, dijo con cinismo y sin que se moviera un músculo de su pétreo rostro. El segundo latiguillo que Menem también se cansó de usar fue: “ Dejemos que la justicia investigue” ¿ Cuál justicia ? La de Oyarbide.
Primero apoyaron todos los piquetes, todas las protestas, hasta que de pronto notaron que se iban a volver en contra del gobierno, cuando los incrementos de tarifas golpearan a la clase media, entonces sacaron rápidamente la Ley Antiterrorista. Cuando uno expresa su preocupación y rechazo a esta ley, la respuesta kirchnerista es lamentable: “ Yo estoy de acuerdo con vos en parte. El día de mañana con un gobierno fascista sería muy peligrosa”.¿ El día de mañana? El gobierno que dicta esta ley ¿ No es fascista?. Pregúntenle a la gente de Andalgalá que ya se la aplicaron a ver que opinan.
Luego surgió el Proyecto X, que no es de ahora, sino que viene de gestiones anteriores. Dieron de baja a 15 oficiales de Gendarmería, pero no consiguieron que el jefe se hiciera cargo y renunciara y entonces la Ministra tuvo que poner la cara y tratar de explicar lo inexplicable.
En el medio, el gobierno lanzó su última cortina de humo tratando de confundir a la opinión pública: Malvinas. Y como siempre tuvieron éxito aunque esta vez en forma relativa porque otros temas hicieron crujir a la ciudadanía. Sin embargo, gente inteligente y que conoce como funciona el aparato goebbeliano de propaganda se engancharon y gastaron ríos de tinta opinando sobre un tema hoy por hoy secundario, dejando de lado los que les quemaban las manos al oficialismo. En el medio, sin embargo, el gobierno tuvo tiempo de reprimir a los soldados continentales y no dar ninguna explicación. Claramente para el gobierno Malvinas también es un tema secundario.
Anoche se realizó una marcha por los muertos de Once. Una marcha que no fue multitudinaria, lo que no tiene que ver con la legitimidad del reclamo, sino con nuestra idiosincracia. La primera marcha por Maria Soledad en Catamarca la organizaron sus compañeras de colegio. La última se llevó puesto a los Saadi. ¿ Fue un triunfo? 20 años después un familiar de los Saadi vuelve a ocupar la gobernación, y muestra la misma insensiblidad y prepotencia que constituye el ADN de estos patrones de estancia. La muerte de María Soledad a la luz de la realidad, no ha servido para nada.
A los argentinos, mientras tenemos un peso en el bolsillo, no nos simporta la ética, los derechos, la constitución ni la democracia. Somos el pueblo perfecto esperando a Mussolini. Y siempre llega. Cuando se acaba la plata, descubrimos que nuestros gobernantes son corruptos, autoritarios y mala gente. Y nadie los votó.
Hoy vivimos en una situación de vacío de poder, frente a un gobierno que ha perdido la iniciativa, y una oposición que es incapaz de ocupar los lugares vacíos. La misma situación que en el 75. En aquel momento las FFAA tenían poder y terminaron ocupando los lugares, con el saldo que todos recordamos. Hoy se abren varias alternativas, a cual mas peligrosa.
Puede ser que la sociedad, ante esta situación genere un lider opositor, y este lider puede ser mejor o mucho peor que los actuales.Debemos tener esperanza y creer que Dios va a ayudarnos.
Puede ser que ese lider no aparezca, y entonces la situación termine en un estado de anarquía absoluta, en cuyo caso el 2001 en comparación va a ser una estudiantina.
Lo más probable es que el peronismo, una vez mas, genere su propia oposición, y entonces Scioli, De la Sota, Macri, o Capitanich, terminen ocupando el poder, y colocando a su lado a los mismos que hoy estan en el kirchnerismo, para luego criticar lo que hicieron los otros y el desastre que dejaron.
Néstor se cansó de criticar a la Alianza, gobierno que integraron Nilda Garré, Abal Medina y Debora Giorgi, junto a Chacho Alvarez. Hoy critican al menemismo, y muchos de los funcionarios estuvieron en ese gobierno. Sin ir mas lejos el Interventor designado en TBA.
Los rostros de los familiares de las víctimas de Once, reflejan todo el dolor de un pueblo permanentemente defraudado por sus líderes. Seguramente muchas de las víctimas y sus familias votaron en octubre a Cristina Kirchner. ¿ Porqué pensaron que en estos cuatro años iba a hacer lo que no quiso hacer los ocho anteriores? Es uno de los misterios de la Argentina, convertida en un verdadero Sisifo, por los siglos de los siglos. Amén

lunes, 25 de julio de 2011

La Farsa kirchnerista

Nota de Rogelio Alaniz, publicada en El Litoral el sábado 23 de julio de 2011

Según el diccionario de la Real Academia, “farsante” es toda persona que finge lo que no siente o se hace pasar por lo que no es. En política el comportamiento del farsante no es nuevo. Maquiavelo lo admite en determinadas circunstancias y lo considera un atributo del Príncipe. De todos modos, importa recordar el significado de esta palabra porque es la que mejor representaría la identidad del régimen kirchnerista y, en particular, su liderazgo. Si la incompetencia fue el tono dominante de la gestión de De la Rúa, la corrupción más desenfadada el de Menem, el democratismo con sus virtudes y sus límites a Alfonsín y el terror a la dictadura militar, el adjetivo “farsantes” es a mi juicio el que mejor califica al liderazgo kirchnerista. Al respecto, algunas aclaraciones son necesarias: el político farsante suele identificarse con el demagogo y su identidad es más una calificación política que personal. La farsa en términos políticos es la puesta en escena, la distancia que se establece entre las palabras y los hechos, el empleo de un lenguaje que alienta las emociones más elementales. Podría pensarse también en relaciones sociales y políticas fundadas en la farsa, porque un régimen farsante sólo puede funcionar sobre la base de un sector mayoritario de la sociedad dispuesta a compartir ese juego en nombre de la ilusión, la resignación, la fatalidad o, como se dijera en otros tiempos, la alienación, la necesidad de un colectivo social de “inventar” ilusiones que satisfagan frustraciones pasadas o presentes. El rasgo distintivo de los Kirchner es la farsa, la publicidad de valores que no creen ni sienten, pero consideran útiles para constituir una identidad política. La farsa se justifica en nombre del realismo, el pragmatismo o el más descarado cinismo. En todos los casos es una estrategia de poder montada desde el poder. Su eficacia se mide no sólo por la audacia de las propuestas, sino por su capacidad para ganar voluntades. El éxito del régimen no se mide por los farsantes que es capaz de sumar a sus filas, sino por los hombres y mujeres de buena fe que seduce para su causa. El “relato” y el “modelo” suelen ser los dos vocablos que sostienen la identidad del kirchnerismo. El “relato” es el guión de la farsa, mientras que la traducción económica del “modelo” puede ser un enigma o, lisa y llanamente, la versión lumpen y parasitaria del capitalismo dependiente. Si los animadores del “relato” suelen ser González, Forster o Feinmann, los protagonistas que encarnan el “modelo” se llaman Guillermo Moreno, Eskenazi, Samid, Ulloa...Las distancias entre unos y otros, sus visibles diferencias son también constitutivas de un régimen farsesco. Los Kirchner en la década del noventa integraron en siete ocasiones listas electorales con Menem. El rechazo al supuesto neoliberalismo de Menem, ¿proviene de una ideología superadora o del más crudo oportunismo, el mismo que lleva a ponderar hoy las virtudes de la gestión estatal mientras ayer se felicitaban por haber privatizado YPF? Mientras controlaron a la provincia de Santa Cruz no se registró un solo antecedente a favor de los derechos humanos. Ya es historia sabida que ni como ciudadanos ni como gobernadores los Kirchner se interesaron por los derechos humanos. No lo hicieron cuando estaban en el llano y mucho menos cuando llegaron al poder. ¿Por qué este desvelo por aquello en lo que nunca creyeron? ¿Arrepentimiento o farsa? ¿Cómo responder a las relaciones carnales con Magnetto ayer y la calificación política de enemigo público número uno hoy? ¿Por que el Grupo Clarín es la encarnación del mal mientras que el Grupo Spolsky representa las virtudes de la causa nacional y popular? Un eje discursivo nítido del kirchnerismo es la crítica sin atenuantes al menemismo. ¿Cómo se compaginan esos arrebatos con los actuales acuerdos políticos, acuerdos que se hacen extensivos a esas otras lacras del feudalismo provincial que son los Saadi o los Insfrán? Se ponderan las virtudes de un modelo productivo en clave desarrollista, pero las inversiones de los amigos del poder están relacionadas con el juego, la especulación financiera y la inversión inmobiliaria. Hablan pestes de la oligarquía terrateniente, pero cuando hacen una diferencia económica lo primero que hacen es comprarse un campo. Se habla del rol del movimiento obrero, pero el interlocutor privilegiado es Moyano, mientras la CTA sigue sin ser reconocida jurídicamente. Se critica a los gurúes de neoliberalismo, cuya expresión clásica sería Alvaro Alsogaray, pero el principal colaborador de la señora, su ministro de Economía y su flamante compañero de fórmula, proviene de esas canteras políticas y sólo la ingenuidad, la mala fe o la subestimación a la inteligencia de la gente, puede hacernos creer que el caballero cambió de filas porque descubrió el dolor humano o las virtudes de la causa “nac&pop”. Se emite desde el poder un discurso contra los ricos y las riquezas, pero la pareja gobernante es la que más se ha enriquecido desde el poder. Se dicen pestes de la soja y la sojización, pero la actual estabilidad económica proviene de los formidables ingresos que brinda la “maldita” soja. Los propagandistas del régimen condenan a los Anchorena , los Alzaga o los Alvear, es decir a un patriciado que no existe, mientras hacen negocios multimillonarios con una burguesía nacional guaranga y rentística subsidiada por el Estado y amparada por el poder. Se lo ataca a Macri por derechista, pero cruzando la General Paz se lo defiende a Scioli. Se habla del poder popular “desde las bases”, pero la única que decide candidaturas y fortunas es la señora desde el atril. En un régimen farsante los malentendidos suelen estar a la orden del día. El peligro en estos sistemas no lo representan quienes no creen en él pero se valen de sus beneficios, sino los que creyendo en él están dispuestos a ir hasta las últimas consecuencias en nombre de una causa que sólo existe en sus fantasías y sus deseos. Dicho con otras palabras: no son los cínicos los peligrosos, sino los fanáticos. Tal vez el rasgo distintivo del régimen kirchnerista es que ha logrado movilizar detrás de su causa a intelectuales y militantes populares cuya referencia mítica es la década del setenta. Hay que entenderlos a los muchachos. Después de haber soportado a Isabel y López Rega en los setenta, a Herminio Iglesias y Lorenzo Miguel en los ochenta y a Menem y Duhalde en los noventa, esta “izquierda peronista” encontró en el kirchnerismo una reparación a sus constantes frustraciones políticas. Mejor dicho, creyeron encontrarla. Por razones diferentes, pero coincidentes en un punto, farsantes y crédulos se necesitaban. Como esas niñas desencantadas y desencajadas por la soledad, los desengaños y los rigores de la vida, los militantes “nac&pop” estaban a tiro del primer aventurero que les hiciera un guiño o se limitara a sonreírles. “Tirar la chancleta” se dice a esta conducta en el lenguaje popular. Tal vez el gran logro, la gran conquista política del kirchnerismo, incluso su chispa de creatividad, consistió en haber movilizado a estos sectores detrás de un mito en el que los Kirchner no creen pero se benefician. Sin ese componente “nac&pop” el kirchnerismo no sería más que una administración populista conservadora administrada por políticos mañosos y mañeros, rápidos para las trapisondas, las roscas y las camándulas, ávidos de poder y diestros para enriquecerse. La presencia movilizadora y confrontativa de la izquierda peronista le otorgó al régimen un rasgo diferenciador, un toque de distinción política impensable. A ello se sumaron después de la muerte de Kirchner algunos contingentes juveniles que básicamente se expresan a través de dos vertientes: los que todavía no han logrado diferenciar la política de un concierto de rock and roll y los que han aprendido demasiado rápido y hoy se están haciendo millonarios en nombre de los ideales juveniles. Pero lo que llama la atención es que el rol de la izquierda peronista contribuyó más a profundizar la conflictividad, a estimular la confrontación, que a crear propuestas superadoras. Con la prudencia del caso habría que decir que esta izquierda peronista cumple en el kirchnerismo la misma función que la Alianza Libertadora Nacionalista de Patricio Kelly cumplía en los tiempos del primer peronismo. Las causas que se invocan para crispar la política, para agredir y descalificar a los enemigos son diferentes, pero los resultados prácticos son los mismos: una Argentina partida por la mitad, un permanente malhumor en las relaciones cotidianas, una creciente degradación de la política. es que la política dominada por la farsa, no produce resultados neutrales. Cobra su precio y a veces ese precio suele ser demasiado alto.

viernes, 1 de julio de 2011

La historia es de todos

Desde hace un largo tiempo, hay quienes han decidido apropiarse de la historia, a veces para reescribirlas, pero siempre para hacerla jugar como un elemento que justifica las actitudes que tienen en la actualidad. La década del 70 ha sido una etapa negra de nuestra historia. Fue la etapa donde se institucionalizó la violencia, donde los pequeños focos terroristas motorizados desde el peronismo para crear turbulencias que facilitaran el regreso de Perón, terminaron convirtiéndose en organizaciones prohijadas desde el Estado, para luego pasar a la clandestinidad y arrastrar en su suerte a multitud de personas que no participaban de esa metodología, y convertir el país en un gigantesco campo de concentración. La dictadura iniciada en 1976 nos afectó a todos, pero no todos la sobrellevamos de la misma manera. Muchos, como en mi caso, continuamos con nuestras tareas habituales: trabajo, estudio, y soportando la violencia de derecha e izquierda. No sabiendo si cada vez que salíamos de nuestras casas íbamos a volver, y sin saber tampoco si los responsables de que termináramos cuerpo a tierra en alguna vereda apuntados con una Itaka, todas las noches, eran las fuerzas regulares del gobierno, o las irregulares de la subversión. Yo me había afiliado al radicalismo en 1974 y no estaba militando activamente cuando se produjo el golpe. Estaba en la facultad y seguí mis estudios, sin participar en política. Soporté la invasión de docentes sin ninguna virtud, mas que la militancia, de la mano de Rodolfo Puigrós. Después el regreso de la mano dura y la represión de la mano de Oscar Ivanissevich, antesala del gobierno militar que vendría. Otros, si participaban en política con el riesgo que eso significaba. Recuerdo en mi partido a un sobrino del Presidente Illia, a Federico Storani, al Changui Cáceres o a Anibal Reinaldo. Otros, en cambio, se encerraron en su cápsula y se dedicaron a enriquecerse y asegurarse el futuro, lo cual no es en sí una actitud condenable. Todos necesitamos vivir, y nadie tiene la obligación de ser héroe. Algunos, lamentablemente aprovecharon las ventajas que brindaba el proceso militar. Otros, tomaron una abierta actitud de oposición a la dictadura, pagando en muchos casos con sus vidas esa decisión, inclusive cuando esa oposición no era violenta sino dialéctica. Ni siquiera hablamos de militantes comprometidos con la subversión. Muchos abogados fueron asesinados o desaparecidos por el simple hecho de haber presentado un habeas corpus por algún detenido. Abogados peronistas que defendían a sus compañeros, pero también muchos radicales que asumían esa defensa porque entendían que era lo que tenían que hacer. Para lo que habían estudiado. Otros, en fin, los menos, enfrentaron a la dictadura pacíficamente, reclamando por el respeto a los derechos humanos. Algunos en defensa de familiares asesinados y desaparecidos, otros porque eran los principios en los que creían. Las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo entran en el primer grupo. Perez Esquivel y Alfonsín son ejemplos del segundo. En definitiva, el proceso militar nos marcó a todos. Y nadie puede adjudicarse ser el artífice de haber salido de esa etapa negra. Los organismos de derechos humanos tuvieron una activa participación en esa época. Uno de mis compañeros de la facultad fue quien llevó a la cárcel a los dictadores, a través de una organización de defensa de los derechos humanos. Hoy, en plena inseguridad, el ciudadano común se queja de que a los delincuentes se les respetan los derechos humanos, mientras que éstos no respetan los derechos básicos de ningún ciudadano, que puede perder la vida por un celular, una bicicleta, o un par de zapatillas. Y es necesario que hagamos algunas aclaraciones. Los delincuentes comunes deben ser juzgados y castigados por el Derecho Penal, correctamente aplicado, por una justicia que funcione, con cárceles apropiadas para su reeducación. Cuando, en cambio, es el Estado a través del gobierno el que avasalla los derechos de los ciudadanos, es cuando se hace necesario la existencia de organismos de defensa de los derechos humanos. Dicho de otra forma: El único que puede lesionar los derechos humanos es el gobierno que administra el Estado. ¿ Se entiende la gravedad de esta afirmación? La siguiente pregunta es de manual: Si el único que puede lesionar los derechos humanos es el gobierno de turno, ¿ Puede un organismo de Derechos Humanos ser oficialista? Esta es una contradicción que sabíamos que iba a tener un costo. Cuando el gobierno se viera envuelto en algún escándalo de violación de derechos humanos, las organizaciones coptadas no iban a poder opinar. Lo vimos con el asesinato de habitantes originarios en el Chaco, la protesta de ciudadanos bolivianos en Plaza de Mayo, por el gatillo fácil aplicado por la policía a uno de los suyos, el acampe de la etnia Qom en Buenos Aires, o la marcha de los docentes santacruceños. En todos estos casos los organismos filooficialistas hicieron un ruidoso silencio, cuando no se enfrentaron ferozmente con quienes reclamaban. Sólo las Madres de Plaza de Mayo, línea fundadora, y alejadas del oficialismo, mostraron la misma actitud que fue su ejemplo durante los años de plomo. Que la cercanía al gobierno haya terminado por brindarles cargos públicos para sus amigos y familiares, o les haya abierto la puerta para llevar adelante negocios salpicados por la corrupción, son solo consecuencia de haber perdido el rumbo para el que se habían constituido originalmente. Lo que realmente duele, es que desde algunos sectores no se acepte que la historia es de todos, y que se apropien sin ninguna vergüenza de cosas de todos para justificar acciones del todo injustificables. Usar las cuestiones de Estado como propaganda partidaria, lo único que consigue es subalternizar esas cuestiones y hacer que de a poco, la sociedad vaya perdiendo el respeto de personas e instituciones que debieran estar por encima de las luchas electorales. Nada es gratuito.Sigo creyendo en la utopía de que los gobernantes tiene que trabajar pensando en los libros de historia del próximo siglo y no en los titulares del diario de mañana. ¿ Será mucho?

lunes, 6 de junio de 2011

Resumen electoral de Totoras

Pasadas las elecciones internas, y aquietadas las turbulentas aguas de la campaña, es un buen momento para hacer un análisis de lo ocurrido. Trataré de reflejar mi visión sobre lo ocurrido el pasado domingo 22 de mayo. La primera conclusión es que una vez más Marcolini ha demostrado ser el gran elector. Mas allá de la boleta única que podía afectar severamente el arrastre de los votos, vemos que mayoritariamente los votantes trasladaron el voto del actual Intendente a quien fuera su candidato. La segunda conclusión es que su capacidad como elector se agota cuando cruza el arco de acceso a Totoras. Y esto es lógico ya que en 28 años, nunca le interesó ocupar espacios departamentales o provinciales. La aventura de salir a disputar una senaduría sin ningún trabajo previo fue una actitud políticamente suicida. Rasetto gana en la interna a pesar de haberse retirado prácticamente de la política en los últimos 4 años. Aún dando esa ventaja se impuso sin atenuantes. Hay dos lecturas posibles sobre el resultado. Para quienes necesitan culpar a los demás de sus propios errores, el análisis dice que si Rasetto no hubiera sacado 700 votos en Totoras, hubiera perdido, y entonces podrán endilgarle esta responsabilidad a estos votantes, tal cual lo intentó miserablemente un candidato en la noche del recuento. El mismo que ahora imagina acuerdos descabellados en Cañada de Gómez. El mismo que en otras oportunidades siempre apoyó candidatos de otros distritos frente a los candidatos locales de su propio partido. La realidad es que salvo en Totoras, y un empate técnico en Serodino, en todas las demás localidades del Departamento se impuso Hugo Rasetto. En algunas por escándalo, como para dar vuelta la diferencia que se había reflejado en Totoras. 2500 votos. En todo caso, la responsabilidad está en los referentes locales que usaron para apuntalar al candidato. Quien los eligió tendrá que hacerse responsable. En el justicialismo, la debacle fue total. Ninguno de los candidatos llegó a satisfacer las expectativas de mínima. La caída de votos fue increíble. Y aquí cabe otro análisis. El resultado del 2009 ya demostraba las dificultades que conllevaba sostener a los dirigentes existentes para pelear la intendencia, a pesar de lo cual no se produjo ningún recambio y el resultado no tenía por que cambiar. “ Si siempre hacemos lo que siempre hicimos, siempre obtendremos lo que siempre obtuvimos”, tal el sentido de la frase de Albert Einstein que podría aplicarse a la política. El kirchnerismo por su parte planteó un discurso ideológico para conversos y simpatizantes, pero que no tenía llegada a la ciudadanía. Y de hecho no la tuvo. El divorcio entre el discurso y los hechos es claramente percibido por la ciudadanía, además de considerar también a los hombres detrás del discurso. La cantidad de votos resulta así reveladora. Pero además se demuestra una vez mas que las alianzas no suman matemáticamente. El humanismo solo, sacaba en Totoras 260 votos. Aliado con el kirchnerismo sacaron 350. ¿ Valía la pena perder la identidad por 100 votos? El adversario a derrotar por el peronismo al empezar la campaña ( y antes) era Luis Palazzolo. Los simpatizantes justicialistas en privado expresaban su temor a que Palazzolo fuera el candidato, mientras que no tenían miedo de los otros postulantes. ¿ Habrán jugado parte de sus votos en la interna del frente para asegurar la derrota del candidato que temían? Si fue así, en el pecado está la penitencia, porque concentraron los votos de tal manera que ahora les resultará muy dificil revertir el resultado. En el Frente, la diferencia a favor de Carnevali, inhibe cualquier otra consideración. La diferencia es abrumadora. La elección de Palazzolo en otro contexto sería aceptable. Venía de no estar actuando en política desde hacía varios años, y de haber soportado el desgaste del enfrentamiento del bloque radical en contra de algunos opositores, en cumplimiento de una estrategia diseñada desde el partido y desde el Ejecutivo local, circunstancia que daño severamente su imagen. Resulta curioso que haya jugado su capital político para defender a un dirigente que después salió a tratarlo de traidor. Esta actitud no hace más que demostrar lo que pasa con algunos dirigentes que confunden lealtad con obsecuencia. Algunos nunca entienden que los leales ayudan y los obsecuentes perjudican, y terminan premiando a los obsecuentes y castigando a los leales. Como sea, con la notoria oposición del gran elector, superó a la sumatoria de los dos candidatos justicialistas y también al restante candidato. 1000 votos es un caudal interesante para empezar a construir una alternativa para dentro de cuatro años, pero seguramente deberá trabajar por fuera del radicalismo, ya que quienes conducen el partido seguramente no darán un paso al costado, a pesar de la clara derrota sufrida. Además una propuesta abarcadora solo puede hacerse desde un espacio más amplio que el que puede ofrecer un partido, eso sí, con el derecho de admisión donde solo puedan participar los que estén dispuestos a construir sin ambiciones desmedidas, sin la necesidad de ser siempre candidatos. Por último, es destacable el resultado de la lista puramente socialista, ya que no llevaba candidato a Intendente y no tenía recursos ni municipales, ni provinciales, ni propios para afrontar una campaña importante. Siempre pensé que Bonati era una persona interesante para estar en el Concejo. Sería bueno que no cejara en su empeño. Evidentemente, el resultado refleja que la ciudadanía de Totoras está muy conforme con el actual estado de cosas, mas allá de las quejas por la falta de viviendas, de trabajo, o de futuro para los jóvenes. Parece que la mayoría de los totorenses tienen resueltos esos problemas y no les importa lo que pase con los demás. Es de imaginar que nadie saldrá a quejarse si las cosas siguen como están ahora. Estos son los momentos donde uno recuerda que esta es una comunidad piamontesa, con las características propias de esta etnia. El cambio siempre nos asusta. Pero esta vez, se engañan. Carnevali no es Marcolini, a pesar del discurso. Y es lógico que así sea, sin que esto signifique un juicio de valor. Simplemente cada persona es única e irrepetible. Un resultado mas ajustado entre los candidatos del Frente hubiera obligado a acordar algunas políticas y seguramente esto hubiera beneficiado a la futura administración. La diferencia le permite al ganador obviar cualquier acuerdo preelectoral. Es gracioso. El calor de la campaña lleva a decir cosas fuera del libreto. Me imagino que a la lista de concejales marcolinistas se les habrá recomendado como siempre, que lo único que podían decir es que iban a apoyar la gestión del Ejecutivo. A Marcolini le debe todavía durar la acidez de cuando escuchó al primer candidato a Concejal de su lista decir que se iban a hacer viviendas “ y si había que gastar la plata de la Municipalidad se iba a gastar”. No pude menos que imaginarme la reacción del Intendente frente a esa declaración que contradice el que fue su criterio político en todos estos años. Sería bueno que la gente recordara el discurso de la lista ganadora cuando competían con el temor de ser superados, y el que tendrán ahora que el camino a la Intendencia parece ser miel sobre hojuelas. Lo preocupante, de cualquier manera, es otra cosa. Desde hace unos años, el Intendente se encuentra entornado por gente que simpatiza con el proyecto de Massei y por el propio Massei, lo que provocó el alejamiento de casi todos quienes siempre estuvimos a su lado. Lo que interesa es la actitud que asumirá su sucesor. En plena campaña un video exhibido por este dirigente “opositor” resultó revelador y preocupante. Mostró el reclamo de las familias a desalojar del ferrocarril, efectuado en Acción Social. Allí pudo verse al candidato a Intendente del oficialismo, arrinconado, sin respuestas y asustado, y al propio Massei saliendo en su defensa, con su proverbial carácter. La decisión de emitir este video: ¿ Fue un mensaje a la ciudadanía? ¿ Esa será la actitud del futuro Intendente cuando la situación se complique? ¿ Massei se convertirá en el poder detrás del poder como fue cuando Pascual Carrara era Presidente Comunal? “ Cosas vedere Sancho, que non crederes”

viernes, 20 de mayo de 2011

FIN DE EPOCA


Esta nota se escribió los primeros días de febrero. No se publicó antes para que no interfiriera en la campaña ni sirviera de caballito de batalla para ningún candidato. Son mis ideas y nadie tiene porque compartirlas a priori. Aquí están para que todos las evalúen y las analicen. Seguramente muchos ciudadanos vamos a compartir algunas de ellas y disentiremos con otras, y esta es la gran virtud de la democracia. Sin etiquetar a nadie de conservador, de gorila, o de fascista. Simplemente tratando de construir una comunidad con una mejor calidad de vida. Y con la tranquilidad que da no ser candidato a nada.



FIN DE EPOCA

Se cierra un ciclo histórico en nuestra ciudad. Luego de 28 años finaliza la gestión de Nelson Marcolini al frente del municipio local.
Podemos asegurar que no volverá a repetirse una etapa de esta magnitud. Para quienes recordamos Totoras de fines de los 70 y la vemos hoy, resulta innegable el crecimiento, el salto de calidad que ha dado la vida de los totorenses.
Marcolini llegó al gobierno comunal como consecuencia del arrastre de votos que produjo en el país el fenómeno de Raúl Alfonsín. Quienes lo propusieron como candidato lo hicieron convencidos de que la elección no se iba a ganar. La experiencia demostraba que el radicalismo salía tercero o cuarto en las elecciones locales, dependiendo si hubiera tres... o cuatro listas. De haber pensado que esa posibilidad existía, otros hubieran sido los candidatos.
Totoras dejó de ser Comuna y se convirtió en ciudad de su mano. Una administración casi familiar, se convirtió en una gestión organizada, seria, eficaz. Ha sido un honor participar de esta gestión, para todos quienes de una u otra manera aportamos algo para el éxito de la misma. Cuando está tan de moda y aceptado por todos, que los gobernantes deben resignar sus principios para congraciarse con el gobierno central porque es el que maneja la billetera y premia a los amigos y castiga a los adversarios ( concepto tan antirrepublicano que da miedo que los ciudadanos lo acepten como algo tan normal), la administración Marcolini debió lidiar con la permanente obstrucción, discriminación y falta de atención de las sucesivas gestiones peronistas en la provincia. Durante la primera gestión de Reutemann, me tocó como funcionario acompañarlo a Santa Fe en diversas oportunidades, y soportar que cuando queríamos ver a algún funcionario, primero nos preguntaran de donde éramos y que signo político tenía la Municipalidad, para luego mágicamente luego de un rato de amansadora, una secretaria muy atenta saliera a decirnos que el funcionario “ casualmente” ( o debo decir causalmente) había tenido que salir de urgencia y que lamentaba no poder atendernos.... Y todavía hay quienes consideran a Reutemann un buen gobernante.....
El 90 % ( por ser generosos) de lo que se hizo en Totoras, se hizo con los recursos aportados por los propios totorenses, mientras también aportamos para que se hicieran obras en la ciudad de Santa Fe, en localidades vecinas y hasta en el conurbano bonaerense, lugar donde el gobierno provincial aceptó regalar parte de los recursos de los santafesinos.
Pero, una gestión tan prolongada también ha causado problemas, especialmente en la política local. Ha impedido el recambio generacional y la aparición de nuevos dirigentes, ha congelado el horizonte político y hoy, luchan por su sucesión, los mismos dirigentes de hace un par de décadas, y que han tenido la suerte de que la salud los acompañara, como diferencia sobre otros que por cuestiones naturales hoy ya no están.
No tengo dudas que este recambio debió impulsarse antes, pero desde el poder uno tiende a pensar que nadie hará las cosas mejor que uno. Y el cementerio está lleno de personas que pensaban que el mundo no podía funcionar sin ellos. Un recambio a tiempo hubiera permitido el crecimiento de dirigentes, muchos de ellos alejados de la política y cansados del mas de lo mismo; y el ascenso a niveles superiores de la política de aquellos que se lo merecieran. Lamentablemente en política, cuando el tren pasó, no hay manera de alcanzarlo.
¿ Cuáles son las expectativas de la población? ¿ Alguno las sabe? ¿ Lo que propondrán los candidatos, es lo que realmente piensan, o harán demagogia tratando de decirle a la gente lo que las encuestas dicen que quieren escuchar? ¿ Alguien tendrá un plan de gobierno serio y realizable?
Las encuestas son útiles pero un dirigente que gobierne de acuerdo a las encuestas, será uno más del montón. El político debe tener ideas propias y llevarlas adelante. La ciudadanía expresará con el voto su acuerdo o desacuerdo con el proyecto. Es fácil decirle a la gente lo que quiere escuchar, pero no siempre es sano para la visión abarcadora de la realidad que tiene que tener un gobernante. Las políticas sectoriales han demostrado sobradamente su destino al fracaso.
Terminadas las internas ( esta nota se escribe los primeros días de febrero, cuando ni siquiera están definidos los precandidatos) la población habrá escuchado a grandes rasgos las ideas de todos quienes se postulan. Sin escucharlos aún, permítanme esbozar mi visión sobre el futuro de la ciudad.
El próximo gobierno será, sí o sí, un gobierno de transición. No se sale de la impronta dada a una administración por una conducción férrea como la de Marcolini, sin tener que cambiar muchas cosas. Algunos dirán que su gobierno será el continuador del que finaliza, pero esto es mentira. Es irrealizable y además es bueno que así sea. Hay que construir una nueva administración, que por propia definición será distinta.
¿ Qué significa un gobierno de transición? Que debe convocarse a ocupar los cargos a las personas más idóneas disponibles sin distinción de partidos de pertenencia. Por supuesto, y se sobreentiende, ni amigos ni parientes en la gestión, si carecen del perfil necesario para la función. Y sería todo un gesto de compromiso que quien asumiera declarara públicamente su autolimitación a las reelecciones indefinidas, hasta que la autonomía municipal permita dictar una Carta Orgánica que limite esta posibilidad. Con esta declaración, garantizaría el apoyo de todos los sectores, la colaboración en el gobierno, y sobre todo, la posibilidad de fijar una agenda para el futuro, donde se marque el rumbo con coincidencias básicas que todos se comprometen a seguir, y que los ciudadanos puedan controlar.
¿ Cómo imagino esa nueva gestión? Por cuestiones de extensión, limitémonos a cinco puntos que marquen el rumbo que sueño.
Primero: Una gestión donde los ciudadanos tengan una mayor participación en las decisiones que afectan a toda la comunidad.
Se impone la aplicación del Presupuesto Participativo. Cada vecino, cada zona, cada barrio de la ciudad, tiene que poder opinar sobre las obras y los servicios que necesita y que está dispuesto a pagar con sus tributos.
Segundo: Una gestión descentralizada donde cada área tenga la suficiente autonomía para llevar adelante el proyecto que se acuerde dentro del Ejecutivo, y donde el funcionario a cargo sea el responsable de los éxitos y también de los fracasos. Totoras es ya muy grande para que todas las decisiones pasen por un solo escritorio.
Tercero: Creación de una Secretaría de Desarrollo Social, que se encargue de paliar las necesidades de quienes menos tienen, pero también de impulsar el trabajo, la educación, la salud, y el deporte para todos los ciudadanos, llevando adelante un plan integral.
Cuarto: El Concejo Municipal tiene que cogobernar, tal como surge claramente de la Ley Orgánica de Municipalidades, y eso significa asumir las obligaciones y compromisos de la gestión pública. Tomar decisiones y salir a explicarla a los ciudadanos. Como Presidente de la Cooperativa de Agua Potable me ha tocado solicitar en el Concejo la autorización para efectuar aumentos en la tarifa de agua, de acuerdo a la legislación vigente y como consecuencia del proceso inflacionario real, y nunca, repito, nunca, conseguimos que el Concejo avalara con una decisión este pedido. Simplemente dejaban pasar el tiempo para que el pedido se aprobara solo como marca la legislación mencionada, pero claramente nunca estuvieron dispuestos a asumir el costo político de la medida. Eso si, a la hora de pedir exenciones o condonaciones de deudas para quienes no pagaban el servicio, ahí si recibíamos notas con membrete y firma de los concejales solicitantes. Este doble discurso se tiene que terminar si alguna vez queremos ser una ciudad en serio.
¿ Qué significa cogobernar? Simplemente que el Concejo se haga cargo de sus responsabilidades. Por ejemplo: los pliegos de las Licitaciones Públicas deben ser aprobados por el Concejo, cosa que nunca se ha hecho, lo cual es muy cómodo para el Ejecutivo que gana en celeridad, y para el Concejo que evita críticas de los posibles oferentes, tal vez amigos o vecinos. Pero no siempre habrá una administración que cuide el dinero de los contribuyentes y por eso existe este sistema de control. En adelante imagino un Concejo responsable y comprometido, con concejales a la altura de las circunstancias.
Quinto: Comprometer a cada funcionario y a cada empleado en la gestión de la ciudad. Nada puede hacerse ( y nada se hizo) sin el aporte de todos los agentes municipales, y es fundamental que se sientan parte de los éxitos y de los fracasos. Que se pongan la camiseta de la Municipalidad, y que asuman la defensa de los intereses comunales como propios. Es la única manera de terminar con la desidia, la indolencia y hasta con los perjuicios que por daños y robos sufre sistemáticamente el patrimonio municipal, que es de todos.
En fin como corolario, vemos con preocupación que en otras jurisdicciones se ha hecho costumbre traer al Municipio gente de otros lugares para garantizar los votos necesarios que permitan perpetuarse en el gobierno, aumentando el clientelismo político e incrementando los gastos en ayuda social, el empobrecimiento de la comunidad, y el aumento de la inseguridad, además de afectar los diversos servicios ante el incremento inusitado de la demanda. ¿ Alguno de nuestros candidatos pensará usar ese sistema? Bueno sería que aclararan su posición sobre lo referido al fomento de las migraciones internas, que no pueden prohibirse, pero que tienen que tener un control que garantice la posibilidad de trabajo, vivienda, salud y educación a todos quienes quieran habitar esta ciudad. Piensen simplemente que todos quienes hoy estamos en Totoras, estamos aquí porque nosotros o nuestros antecesores decidieron vivir aquí. ¿ Dónde estaríamos si alguien hubiera decidido cerrar las puertas?
Por lo demás, los ciudadanos podrán deducir la conducta de los candidatos con el comportamiento que asuman en la campaña. Quien no cuide su propio patrimonio por la ambición de llegar al poder, o comprometa el municipal a cuenta de futuros triunfos, no podemos esperar que cuide el de todos nosotros cuando esté en el Palacio de los Cristales.
Totoras ha tenido un pasado brillante, y tiene un presente promisorio. El futuro, está en manos de cada uno de nosotros. Como dijo Saénz Peña: “ Sepa el pueblo votar”.


RUBEN TAGLIAFERRI

domingo, 10 de abril de 2011

Información, Propaganda y Lavado de Cerebro

Todos los gobiernos tienen siempre serios problemas con los medios de difusión. Algunos porque piensan que ninguno los elogia lo suficiente. Si están haciendo todo bien ¿ Porqué los critican?
Otros, porque piensan que acallar los medios les asegurará la impunidad.
Genaro Carrió, en su libro “ Notas sobre derecho y lenguaje” describe con claridad meridiana este comportamiento cuando al caracterizar los diversos usos del lenguaje, se refiere al lenguaje descriptivo, como aquel que sirve para mostrar una realidad con aserciones que podemos considerar verdaderas o falsas ( el lenguaje científico, por ejemplo ) y al lenguaje emotivo, como aquel donde se utilizan ciertas palabras que despiertan intencionalmente en el oyente reacciones de simpatía o rechazo. “ Libertad”, “ Democracia”, “ Fascismo” “ Oligarquía”, son algunas de las palabras que se usan no para darle precisión al relato, sino para forzar una reacción de nuestro interlocutor.
Los medios de difusión le dan otra vuelta de tuerca a esta utilización cuando además usan el lenguaje emotivo con ropaje descriptivo, esto es, tratan de describir la realidad usando expresiones a sabiendas que provocarán en el receptor ciertas reacciones. Resulta interesante analizar lo que recibimos de los medios teniendo en cuenta estas simples consideraciones, y en lo que recibimos juegan también nuestras propias subjetividades. Oímos y vemos, lo que queremos ver y oír, y nos negamos a recibir lo que no se ajusta a nuestros prejuicios.
El gobierno nacional, por razones que nunca terminaremos de saber, decidió en un momento dado, convertir en su enemigo a quien fuera su principal aliado: El grupo Clarín. Y ha conseguido instalar en el imaginario popular la idea de que Clarín miente, lo cual es una verdad a medias. Clarín miente como cualquier otro grupo periodístico dependiente de intereses económicos diversos. En mi caso, nunca compré Clarín, pero me resultaba obscena la forma en que desde el 2003 al 2007 defendía a ultranza cualquier medida que tomara el oficialismo. A partir del 2008, a los oficialistas les resultan particularmente molestas las críticas que reciben de este multimedio, ( no monopólico por más que el uso de la palabra “monopolio” tenga un significado emotivo tan simpático para la gente), sin embargo, en lugar de dejar de leerlo, como hice yo cuando no me gustaba su línea editorial, se han propuesto destruirlo. Tampoco analizan porqué el mismo gobierno que lo apañó, ahora quiere destruirlo. Y en esto no hay nada de ideología, mal que le pese a los que quieren plantear estas estrategias como ideológicas.
Esta actitud típica del justicialismo, ya intentó ser aplicada en los primeros gobiernos de Perón, cuando prácticamente todos los medios opositores fueron cerrados, expropiados ó incendiados. Al final de su gobierno, solo quedaban dos diarios no oficialistas: La Nación y Ohh, sorpresa, Clarín. Con todos los medios a favor, igualmente el gobierno cayó, cosa que reconoció el mismo Perón en alguna oportunidad, diciendo que con todos los medios en contra, se mantuvieron en el poder sin problemas y que cuando consiguieron acallar a todos los opositores, el gobierno se derrumbó. ( ¿ Será una lección a aprender por los gobernantes empecinados en acallar las voces críticas?)
Con criterio crítico, sin embargo, todas las personas pueden leer cualquier diario o mirar cualquier noticiero, sin ser influidos por los medios. Lo que pasa es que en el fondo, el gobierno quiere que los ciudadanos vean solo la imagen que él trata de instalar.
Pero lo mas grave no es esto. No es tan grave que un medio privado se dedique, según la visión oficial, a agredir permanentemente al gobierno. Uno puede o no consumir ese producto y si suficiente gente deja de consumirlo, el producto simplemente desaparecerá.
Lo grave es que el gobierno, utilice los mismos métodos que critica, para hacer propaganda y lavar el cerebro de la gente, solventado y financiando medios y programas que tergiversan, denigran, mienten y se asimilan sospechosamente al sistema de Goebbels, en el gobierno de Hitler. Y es doblemente grave además porque lo hace con nuestros impuestos. Si no me gusta Clarín no lo compro, pero si no me gusta Tiempo Argentino, Pagina 12 o 6,7,8 igual lo estoy financiando.
Los oficialistas que critican las actitudes de Clarín, en cambio aplauden las mismas actitudes elevadas a la enésima potencia de los medios del gobierno. Esta contradicción para quienes dicen defender la libertad y los derechos humanos simplemente demuestran que estas defensas son una pose, y que nada tienen que ver con la ambición política de quienes tienen y quieren retener a perpetuidad el poder. Quienes en el fondo, sólo quieren una “Cristina Eterna”
Es hipócrita inventarse una realidad y obligar a los demás a financiarla y consumirla. Este es el pecado original de la ley de medios. Lenguaje emotivo con ropaje descriptivo. Es una mala ley, a partir de considerar quienes serán los personajes que la van a aplicar. Y particularmente mala si no lleva incluida la discusión de como se distribuye la pauta oficial que se utiliza para beneficiar a los amigos y perjudicar a los opositores, que para el gobierno son “enemigos”, “destituyentes” o “gorilas”. Siempre lenguaje emotivo destinado a lavar el cerebro de quienes están predispuestos al shampoo, o carecen de la experiencia suficiente para separar la paja del trigo. Quienes ya vimos esta película, sabemos cual es el final. Los que tienen más de 50 y promueven estas prácticas debieran recapacitar y contar aunque sea una vez, la verdad a los jóvenes que los siguen encandilados.
La libertad consiste en poder decirles a los demás lo que no quieren escuchar, y quienes cruzamos los '70 viviendo en la dictadura y no tomando café en los Campos Elíseos,mirando la Torre Eiffel, disfrazados de víctimas de la dictadura, no estamos dispuesto a que cuatro prófugos de la justicia nos autoricen que decir o que pensar, por mas dedito acusador que levanten desde un atril.

Ruben Oscar Tagliaferri
abril de 2011